Powered By Blogger

sábado, 21 de abril de 2012

Marzo...

Y llegando Marzo, y sin menos presión escolar, llego la oportunidad de leer el libro para dicho mes. Esta vez opté por leer un libro que creo actualmente es moda, y que lo traerá esta historia en años subsecuentes también.
Y me refiero al libro de Suzanne Collins; "Los Juegos del Hambre".
Tengo que decir, que este libro me lo regalo mi hermano, ya que él lo había leído con anterioridad, y cuando comenzaron los trailers en el cine de la película basada en este libro, su popularidad se hizo notar.
Debo de decir, que terminé de leerlo dos días antes de su estreno en cines; y de hecho, esa era mi idea. Quiero decir, no ver la película, hasta no leer el libro; primero hay que leer la obra original con los detalles y la historia tal cual es; y después poderte formar un criterio sobre el libro y estar listo para poder ver la adaptación cinematográfica, que por lo general siempre se les ve con varios detalles omitidos o con alteraciones a la historia original; por lo tanto tampoco es bueno, creo yo, el tener expectativas tan altas sobre una película, por que no va a ser exactamente igual al libro; y por ende, para muchos fans de este tipo de sagas literarias, los filmes no cubren con sus expectativas.
Por mi parte, tengo que decir, que a estas alturas del mes de Abril, no he visto la película; y no porque no quiera verla, sino porque no he tenido tiempo; pero el punto aquí es el libro.
Ahora que la mayoría ya vio la película puedo decir que ya prácticamente la mayoría que lea esto, sabrá a que me refiero.
La historia me parece atrayente, no lo puedo negar. Es una historia fuera de lo común, que tiene un ritmo rápido, en donde se manejan muchos puntos de acción  y que nos lleva a imaginarnos la situación que viven los protagonistas. Katniss y Peeta.
El libro esta dividido en tres partes, y cada una es atrayente a su manera; aunque debo de decir, que me hubiera gustado que el final no fuera tan "cortante", hubiera estado bien un poco más de detalles en ese último capítulo; pero al saber que, Los juegos del Hambre, es solo la primera parte de una trilogía, espero que como lector, compense ese final tan abrupto de esta primera parte.
Los personajes son realmente envolventes no solo en cuanto a personalidad de cada uno, sino también en su actuar y en la forma en como se van desarrollando a lo largo de la historia; a excepción, de algunos que a mi sentir son ásperos y carentes de emoción.
Sin embargo, creo que Los Juegos del Hambre, es un libro que vale la pena leer, así que he ahí una buena opción, y que esta ad hoc en estos días.
Yo espero poder ver la película antes de que salga de cartelera, y espero emocionarme con la película, como lo hice con el libro.




  

martes, 10 de abril de 2012

Gratos Momentos...

No se ustedes, pero yo siempre he creído que el tener una mascota significa el hecho de además de cuidarla y darla la atención necesaria, implica un respeto y cariño para ese animal de compañía.
Un 30 de Abril del 2002, mi papá nos tenía una sorpresa, (que según él era para celebrar el día del niño, aunque obviamente la sorpresa era más para mis hermanos que para mí; aunque yo aún mantenía la esperanza por que me dieran algo "por ese niño que todos llevamos dentro").
Ese día salimos a dar un paseo a una plaza comercial y de repente se detuvo en una tienda de mascotas, pero solo nos comentó que si no nos gustaría entrar a ver los animales, cosa que hicimos obedientemente. Caminamos entre los pasillos y vimos varios perritos (cachorros) de raza cocker spaniel; y fue cuando mi papá nos dijo que su sorpresa era comprar un perro.
Yo siempre había querido uno, pero vivíamos en un pequeño departamento antes y no teníamos el espacio suficiente como para agregar un miembro más a la familia. Pero ahora era diferente, ya que no vivíamos más ahí.
Como cualquier pre-puber me emocione con la idea, aunque a mi mamá no le agradara ese hecho, pero a pesar de esos debates entre que sí o no, fue el Sí, el que venció; así que nos acercamos a verlos de nuevo y fue cuando elegimos al más pequeño de todos y el único cuyo pelaje era más claro que el de sus hermanos. Pagaron y le compraron una pequeña cama donde aún así parecía inmensa para ese animalito, que todo el tiempo se la pasaba durmiendo; y al que llamamos: Doggy.
En realidad el nombre de Doggy lo escogí yo, pero no recuerdo en donde lo vi o escuché, pero me gustaba como sonaba ese nombre para un perro.
Lo tuvimos dentro de casa, lo cual a mi mamá no le gusto porque dejaba mucho pelo, por lo que le compramos su casita y se quedaba afuera en el patio.
Jugábamos con él diario, corriendo de un lado a otro, a bañarlo y aprendimos a quitarnos el asco cuando Doggy hacía sus necesidades.
Esto parecía gustarnos, pero no a mi vecino de enfrente quien hasta nos demando por tener perro argumentando que "los niños se la pasan jugando con el todo el tiempo"....
...y cuando los humos se le bajaron hasta disculpas nos fue a pedir.
Dicen que a pesar de que un perro pertenece a una familia, siempre hay alguien a quien se le considerará su "Amo por ley", es decir, a quien obedece más y a quien sigue más, y para mi fortuna ese fui yo.
Doggy me seguía a todos lados brincando a mi alrededor para que lo dejara subir sus patas delanteras a mis piernas y le rascara a atrás de la oreja mientras el cerraba sus ojos, je creo que siempre disfruto de eso; y hasta una vez mordió su correa y se soltó cuando yo ya iba en el transporte escolar y el iba corriendo atrás del transporte; y fue hasta una cuadra antes de mi entonces escuela cuando lo vi y pedí al chofer que parara. Bajé, y lo primero que vi fue un perrito agotado de tanto correr (era una distancia un poco larga), y cuando le tendí mi mano, recobró el color, la alegría y la fuerza y brinco sobre mí. Me tiro, caí de espaldas y me comenzó a lamer la cara. Fue en ese entonces cuando descubrí que tan importante era yo para él, por lo que se hizo aún más importante para mí.
Me sentía orgulloso de que me considerara casi un ídolo. Salía a correr con él, y a pasar tiempo con el fuera todas las tardes, tanto que se hizo un poco caprichudo y no quería comer su comida fuera, hasta que no estuviera yo a un lado de él.
Siempre me esperaba atrás de la puerta de entrada cuando llegaba de la escuela y cuando me sentía triste o enfermo, siempre se me quedaba viendo a los ojos como si mágicamente supiera lo que me pasaba y se tendía a un lado mío, ahí para mí.
Perdonen un poco mi sentimentalismo, pero ahora que estoy recordando esto, se me hace un nudo en la garganta.
En las buenas y en las malas, Doggy siempre ahí estaba moviendo su colita que nunca me atreví a que se la dejarán cortar, fuera por estética o lo que fuere, pero esa idea no me pasaba, sentía que le ocasionaría un dolor innecesario; y que bueno que no lo hice, porque una de las cosas que más recuerdo es como movía su colita al verme.
Pasaron los años y yo crecía, y con ello las responsabilidades escolares y el equipo de natación también, por lo que mi tiempo de calidad con Doggy todas los días disminuía y en ocasiones ya no tenía tiempo para salir a caminar con él. Pero eso no le importaba siempre me buscaba y siempre estaba ahí a un lado mio hiciera lo que hiciera.
Después me obligaba a pasar tiempo con él, porque el no comía a menos que recibiera la comida directo de mi mano. No se si me reprochaba el tiempo perdido, pero yo disfrutaba de esa atención que el tenía conmigo, y cuando terminaba su comida, se tiraba al suelo y se volteaba panza arriba para que yo le rascara a manera de cosquillas. Me gustaba los gestos alegres que él hacía cuando yo hacía eso.
Cuando yo entre en la universidad mi tiempo con él se redujo mucho, yo ahora iba por las tardes a la escuela y el equipo de natación me esperaba en las mañanas, pero siempre trataba de dedicarle tiempo a mi amigo de las orejitas largas antes de irme a la escuela; e inclusive cuando yo regresaba a las casi 11 de la noche, el estaba atrás de la puerta aún esperando a que yo llegará. Brincaba y yo le pedía "la patita", el me la daba y yo le decía gracias por esperarme, y esperaba conmigo en la noche hasta que yo le decía que ya era hora de dormir. El se iba al jardín y se metía en su casita y yo me iba a mi cuarto.
Siempre fue un perro muy obediente, je bueno, al menos conmigo.
Cuando salía de vacaciones con mi familia y que Doggy se tenía que quedar obligadamente, ya fuese que lo dejáramos con algún familiar o con el veterinario (no se si tenía alguna especie de radar o algo), pero se ponía a aullar cuando nos íbamos, como si supiera que no nos veríamos en varios días.
A Doggy nunca le gusto el veterinario, siempre se resistía a avanzar con su correa cuando le tocaba vacuna o revisión o corte de pelo, etc. Siempre tenía que ir yo para que no se pusiera agresivo con el veterinario.
Cuando Doggy estaba cerca de cumplir 9 años enfermó, de una especie de parásito nos habían dicho, pero que pasaría más que con unas indicaciones en la dieta y unas pastillas escondidas en trozos de salchicha; y el mejoró a las 2 semanas pero yo le veía triste y no tenía las mismas ganas.
Seguimos frecuentando al veterinario para saber el porqué de su estado, e inclusive pedí opiniones en otros lados, pero él a pesar de estar enfermo no perdía su alegría para conmigo, pero poco a poco su salud iba decayendo, por que el parasito no se había eliminado, sino que se había desplazado y había causado infección en sus oídos y en otras partes internas de su cuerpo, y el ya no quería medicina, y se comía las salchichas pero escupía la pastilla escondida o cuando la hacíamos polvo y la revolvíamos en su comida, el ya no la quería; se ponía agresivo con todo mundo, incluyéndome.
Ahora era yo quien lo buscaba para salir a jugar y correr. Ahora era yo quien pedía que lo dejase hacerle cosquillas en la panza. Ahora era yo el que le pedía que comiera, Ahora era yo el que pedía un paseo con él. El ya no quería.
Se le veía cansado, y sus patitas se movían torpe y débilmente; caminar le pesaba, y yo no entendía que le sucedía, que podía hacer por el, por mi perro, mi Doggy, mi amigo. El no se dejaba ayudar y eso me frustraba.
Cada vez comía menos, y cada vez dormía más y sus ojitos amanecían llenos de lagañas y yo se las trataba de limpiar y el no se dejaba, hasta que me mordió el brazo. No fue grave, y lejos de sentir miedo por lo que acababa de pasar sentí tristeza, yo sabía que mis días con Doggy llegarían pronto a su fin, pero no quería que acabarán, no asimilaba la idea y no quería, simplemente no.
El 28 de Abril, los veterinarios ya me habían aconsejado que lo mejor sería dormirlo, pero esas palabras no cabían en mi mente.
Les platique a mis papás y ellos estuvieron a favor de los veterinarios y yo me sentí con mucha rabia hacía ellos, ¿Cómo podían hacerme esto?; así que salí a ver a Doggy y platique con él como si hablara con otra persona (tal vez suene de a locos, pero le conté todo). Y fue su mirada de dolor la que me dijo que él ya no aguantaba más. 
Esa noche el se paro solo para recostarse sobre mis piernas con mucho trabajo y con mucha dificultad, me miró, lo abrace y me solté a llorar y el se quedo dormido en mis piernas.
Al día siguiente salí con él apenas dimos 2 vueltas a una pequeña calle y se acostó en el pasto y para mi sorpresa se giro panza arriba y dejo que le volviera a hacer cosquillas, se paró y lamió mi cara. Yo le dije que lo quería y de nuevo volví a llorar. Y había asimilado la idea de decirle adios. Ese día fue tan corto para mí.
No me importo nada ni nadie en ese momento, que pasará la gente y se me quedará viendo mientras yo abrazaba a mi perro y lloraba, nada ni nadie.
Al día siguiente un 30 de Abril, mi mamá me había mandado a pagar algunas cosas, pero tuve un extraño presentimiento cuando iba a medio camino. Me bajé del transporte y regresé rápido a mi casa. Mi mamá estaba poniéndole su correa, me miro como para pedirme disculpas por haberme engañado y yo entendí que iba a pasar y agradecí tener ese presentimiento.
No dije nada y espere haber si Doggy quería caminar y me sorprendió el hecho de que se paró y camino a mi lado tranquilamente. Y ahí ibamos los 3: Mi mamá, Mi Doggy y Yo.
Entramos con el veterinario y mi mamá hablo por mi. Nos pasaron a la plancha de revisión (a la que Doggy nunca quería subir), y Doggy subió tranquilamente y se quedo recostado en ella.
Yo solo lo acaricie y el solo me miraba, y le dije que había sido realmente importante en mi vida y que le daba gracias por lo que me había hecho pasar a su lado, que era un gran amigo, que me disculpaba por haber sido un mal dueño con él, y que me costaba mucho decirle adios y el lamió mi mano.
El veterinario entro y me pregunto que si estaba listo, a lo que yo solo asentí, pero no deje de verlo y acariciarle atrás de la oreja como tanto le gustaba; mientras el veterinario decía que ya estaba hecho y solo se limito a salir y cerrar la puerta.
Lo seguí acariciando mientras veía como poco a poco se iban cerrando sus ojitos y se alentaba su respiración, hasta que ya no los volvió a abrir.
Me quede un buen rato viéndolo, tan pacifico se veía él. Mi mamá entró y me toco el hombro pero no lloré, hasta llegar a mi casa. A Doggy lo incineraron y nunca más lo volví a ver.
Ese día por la tarde fui a la escuela, tenía examen, pero yo estaba fuera de mí. Me sentía perdido y mi mente no estaba en ningún lugar.
Cuando llegue a mi casa en la noche y abrí la puerta, Doggy ya no estaba detrás esperándome, esperando brincar por el gusto de verme. Y ano estaba para decirle que era hora de dormir. Su casita estaba vacía, y fue algo a lo que me tuve que acostumbrar. ¿Que si lo extraño?, Por supuesto. El no fue quien vino aprender, fui yo quien aprendió de él.
Perdonen si los abrumé con esto, pero hoy su recuerdo se hizo presente en mi cabeza y aún sigo con este nudo en la garganta, pero de verdad tuve una muy grande conexión con mi amigo de las orejitas largas. 
 Fueron 9 años que estuvo conmigo. Fueron demasiados buenos momentos que pase con él, él era mi amigo y probablemente el más leal que he tenido. El marcó mi vida como tal vez pocos lo harán, el se gano un lugar dentro de mi ser, siempre tan leal, siempre tan alegre, siempre tan Doggy.
...Y esos Gratos momentos, no tengo con que pagarlos...


lunes, 2 de abril de 2012

Febrero...

Y bien un poco atrasado en este blog, pero buscando no dejarlo, he aquí el libro que leí en ese mes (Febrero).
Este libro en realidad es corto, pero bueno; y para ser francos estos 2 meses he tenido muchas cosas por hacer y carga escolar sobretodo, por lo que no pude leer (al menos en ese mes), un libro lo suficientemente largo...
Sin embargo, el libro que les menciono se titula: "Los Ojos del Perro Siberiano", que a pesar de ser una breve historia, esta llena de emociones y de reflexiones.
Esta historia habla sobre aspectos negativos que trae para una persona el hecho de tener una grave enfermedad, que en este caso trata un  penoso mal incurable como lo es el SIDA; y de como el rechazo, el miedo y la indiferencia se hace presente en el entorno de una persona en esta situación, y de como las personas siempre miramos de distintas maneras a las personas que pasan por situaciones penosas o tristes.
La narración de este libro no corre a cargo de esta persona, que responde al nombre de Ezequiel, sino surge o es contada a través de los ojos de su hermano menor.
Trato de dar un panorama general del libro por aquellas personas que gusten de leer y les pueda interesar este título, además de que si contara o revelara detalles, ya no valdría la pena leerlo; además de no ser correcto.
Solo puedo decir que es un libro que vale la pena leer, sobretodo si alguien cercano a ti pasa por alguna situación parecida.
     

viernes, 9 de marzo de 2012

Enero...

Como ya saben me he propuesto leer al menos un libro por mes, y el elegido del mes de enero del 2012 ha sido "Ensayo sobre la Ceguera", de José Saramago, un libro que para ser franco, tenía que leer cuando estaba en la preparatoria para la materia de Literatura, (cosa que hice a medias), ya que solo leí algunos capítulos pero la verdad le perdí el hilo a la historia y toda la trama; pero en fin...
...Decidí retomar este libro, ya que al menos lo poco que había leído no me había parecido nada malo, así que dije, bueno ¿Porqué no?.
Debo decir que me ha parecido un libro que aunque relata una historia ficticia, te mantiene pegado a él página tras página.
Me parece interesante la historia de cómo se supone que de la nada la gente va perdiendo algo que es vital en nuestra vida cotidiana: la visión. Pero creo que no es ese el hecho más relevante de este libro, sino el como la gente se comporta ante esta situación; y en este contexto Saramago opta por mantener en cuarentena a los infectados con el mal de la ceguera, siendo ahí donde realmente trascurren "n" cantidad de situaciones, tratando de habituar a los seres humanos en un ambiente de desesperación, incertidumbre y miedo, afrontándose al rechazo, al aislamiento y al abuso de poder, pero lejos de ello... para ver la capacidad de supervivencia del ser humano en un mundo donde todo es prácticamente blanco.
Lo que lo mantiene interesante es el hecho de como los ojos de una persona, son los ojos de prácticamente una sociedad y en donde se podría aplicar el dicho: "En tierra de ciegos, el tuerto es rey".
Bueno, en este caso la frase no es literal a la situación del libro, pero si creo es un libro que vale la pena leer, ...más de una vez.!
      

viernes, 10 de febrero de 2012

...¿Y tus propósitos?, ¿Donde quedaron?

Como vuela el tiempo ¿no?, y digo esto porque estamos a la mitad de Febrero, (el mes más corto), y hay mucha gente que suele hacerse a la idea de plantearse los llamados "propósitos de año nuevo", con la "Esperanza", de que durante ese año que comienza se pondrán "las pilas", y cumplirán sus metas, objetivos y propósitos... jajaja ilusos!; aunque creo que acabo de llamarme a mi mismo iluso, (bueno antes lo era).
Pero la pregunta es... ¿Porqué si la mayoría de la gente no hacemos nuestros propósitos con convicción como para quererlos cumplir, Porqué los seguimos haciendo?, y lo más curioso es que suelen ser los mismo que creíamos cumplir el año anterior, pero con la novedad de que ahora le agregamos uno o dos o cien más a la lista de espera; y en ocasiones de tantos ya parece interminable o inclusive hasta ya se nos olvidaron algunos.
¡Que mal, por nosotros!
En lo que a mi respecta puedo decir, que desde el inicio del 2011, me hice a la idea de cumplir la mayoría de mis propósitos de ese año, (aunque hubiera sido genial, el haberlos cumplido todos), solo me quedaron pendientes 3 de 12 propósitos que hice, pero bueno, algo es algo; es un avance y pretendo repetir la fórmula (solo que mejorada) en este 2012... y espero poder decir al final del año, (bueno eso si no se nos acaba antes), que cumplí todos mis propósitos!.
Pero bueno, he aquí la lista de mis propósitos para este año apocalíptico :) :
*Pasar mis exámenes globales con 10 de calificación: Fue mi primer propósito, ya que eran en Enero, y     con mucho gusto puedo decir que lo cumplí (cosa que veía difícil)
*Leer al menos 1 libro por mes: Ya es Febrero y ya empecé mi segundo libro, osea que vamos por buen camino
*Empezar a estudiar Francés: Simplemente diré que ya me inscribí y ya cumplí un mes en el que voy a clases, osea que: Cumplido!
*Desoxidarme en el inglés, osea seguirlo estudiando: También puedo decir que ya llevo un mes también he cumplido!
*Regresar a natación (aunque ya no sea con el equipo): A mi me gustaría regresar con mis amigos y ahora ex-compañeros de equipo de natación, con quienes había estado desde hace ya varios años, pero por otras responsabilidades ya no puedo cumplir con el horario que abarca el estar en un equipo, pero lo bueno, es que ya regrese a nadar (aunque no con ellos), en un horario "normal", aunque ya no en un equipo, pero es por amor al deporte, y lo bueno es que todavía sigo viendo a mis amigos :) 

*Iniciar mi con mis trámites de titulación: Algo complicado que espero quede listo este año
*Pasar mi examen Ceneval: tengo miedo!, jaja, ya se acerca osea hay que estudiarle duro que quiero recibir carta de buen desempeño
* Usar más el auto y manejar mejor: Cuando estoy al volante he llegado a ser algo descuidado, sobre como pasar baches, o cosas de ese estilo, entonces seré más prudente y manejaré mejor, y usaré mas el auto porqué a veces por comodidad de no manejar (a veces me estresa), prefiero tomar el transporte, entonces hay que cambiar ese aspecto
*Encontrar un mejor trabajo y más cercano: Si o Si
*Sacar mi pasaporte y si es posible mi Visa (Canadiense y de EU): Ya es hora de sacarlos!
*Ahorrar para una cámara HD: Siempre me ha gustado grabar mis momentos con mis amigos, familia, cuando llego a ir de viaje, inclusive de mí mismo hablando sobre lo que pienso cuando tengo mucho en la cabeza, frente a la cámara, pero a raíz de que mi vieja cámara ya no sirve, es hora de pasar al siguiente nivel, jaja el HD.  
*Ir al GYM (y tomármelo enserio): Antes iba, pero no me lo tomaba enserio, a veces dejaba que la flojera o que otras cosas ocuparan ese tiempo que tenía predestinado, bueno, es momento de tomármelo enserio y más que nada por salud :)
*Ahorrar para la Maestría, Especialidad o Diplomado: Aún no se bien que me gustaría pero no hay que quedarse estancados en el estudio.
* Frecuentar y salir más con mis amig@s: No solo con mis 3 mejores amigos, sino con mis otros amigos que he conocido a lo largo de mi vida y que aún conservo, y que a veces solo llegó a ver contadas ocasiones 
*Buscarme una Novia: Aunque no lo crean, es un propósito algo bobo, pero bueno después de estar un año sin novia ya hace falta :) 

Como pueden ver la lista de este año es algo larga son 15 propósitos los que tendré que cumplir, y ¿Ustedes como van? 



 


De Vuelta...

Bien, creo que he tenido algo abandonado a mi blog, y esa no es la intención ni propósito, pero de verdad los últimos meses había estado sumamente ocupado con situaciones escolares, como exámenes globales y equivalencias de créditos escolares y esa clase de cosas, que quitan no un poco... si no BASTANTE tiempo.
Pero en fin, con la cabeza fresca y sin menos presiones (al menos por ahora), puedo volver aquí, cosa que también me sirve para despejar mi mente...
...y bueno mucho blah blah blah, que ya poco a poco iré contando.
Por lo pronto me alegra decir, que pude volver aunque sea para saludar (aunque nadie me lee jaja, por lo abandonado de mi blog), pero solo quería decirle HELLO :)